A 12 años de rodaje: Nacido en Gaza – Hernán Zin

Mientras ellos entierran a sus hijos, nosotros aprendemos a convivir con el horror.



Mirar sin ver.

Si cabe, todavía hay una tragedia casi tan profunda que la destrucción de una vida: el instante en que una sociedad deja de estremecerse ante ella. Mirarla, pero sin verla.

Cada día, desde nuestros hogares, contemplamos imágenes de Gaza deslizándose entre anuncios, vídeos y entretenimiento obscenamente banal. Un niño eviscerado llevado en brazos de su padre gritando, cubierto de tierra y sangre; un edificio que se desploma sobre aquel que teléfono en mano graba; una madre gritando el nombre de su hijo en la desesperación y asfixia de la nube de polvo tras la explosión. Para acto seguido, "en automático", nuestro lanzar hacia arriba la pantalla y dar con el siguiente contenido. Y un eterno "scroll" que continúa. El horror desaparece con un simple movimiento del dedo. Quizá esa sea la victoria más perversa de un sistema que bajo su guerra cognitiva y de la mano de su hasbara, tiene tal capacidad de destruir vidas. Lograr "acostumbrarnos" a contemplar la destrucción como si fuera una rutina informativa.

Nacido en Gaza, de Hernán Zin, intenta romper deliberadamente ese mecanismo. Nos obliga a detener el flujo de imágenes y a permanecer ante la realidad de Gaza casi 72 minutos, frente a diez rostros que el mundo ha aprendido a no mirar. Mohamed, Udai, Mahmud, Sondos, Rajaf, Malak, Hamada, Mothasen, Haia y Bisan no hablan de geopolítica ni de estrategias militares. Hablan de pesadillas, de hambre, de hermanos muertos y de un deseo que debería avergonzar a cualquier civilización: poder vivir un solo día como niños.

Tal vez el mayor peligro de esta época no sea únicamente la barbarie, sino el adormecimiento de nuestras conciencias. Cuando el sufrimiento infantil deja de escandalizarnos y se convierte en paisaje cotidiano, todos perdemos lo mas esencial de esta nuestra humanidad. Este documental no pide lástima. Exige que recuperemos la capacidad de mirar de frente aquello que nunca debió ser normalizado.

Comité de Apoyo a Irán Iberia 2026

Un impresionante documental español, Nacido en Gaza, rodado en 2014 por el reportero de guerra y cineasta italo-argentino Hernán Zin, denuncia la terrible situación del pueblo palestino.

Por Rosebud | UyL

Los ignorantes o malintencionados, los medios de comunicación burgueses al servicio del imperialismo yanqui y del sionismo, los gobiernos de los países satélites de los Estados Unidos, entre ellos el de España, los llaman, nada más y nada menos, que “terroristas”. Son los palestinos: hombres, mujeres, ancianos y niños que sobreviven en la actualidad en régimen de apartheid en Cisjordania y en la Franja de Gaza, la actual Palestina, con unos 4 millones de habitantes.

Un sistema político y social basado en la segregación racial impuesto por los descendientes de quienes un día de 1948, con el beneplácito de la comunidad internacional, invadieron su tierra y fundaron unilateralmente el Estado sionista de Israel. 75 años han pasado desde aquella fecha nefasta, y aún no se ha hecho justicia con ese pueblo heroico de más de 12 millones de seres humanos repartidos por el mundo que reivindica, al precio de decenas de miles de muertos y miles de heridos, la creación de un Estado palestino.

Temibles terroristas

Hoy, un impresionante documental español, Nacido en Gaza, rodado en 2014 por el reportero de guerra y cineasta italo-argentino, Hernán Zin, durante la ofensiva de Israel en la Franja de Gaza, denuncia tan terrible situación y muestra, a partir de la vida sobrecogedora de diez niños palestinos, los estragos ocasionados por la intervención militar.

Una guerra que provocó, en ese caso concreto, la muerte de 506 niños palestinos y 3.598 heridos, a quienes se les dedica la película. Los niños se llaman Mohamed, Udai, Mahmud, Sondos, Rajaf, Malak, Hamada, Mothasen, Haia y Bisan. Cada uno de ellos ronda los 10 o 12 años, pero por los sufrimientos encajados parecen ser adultos.

Todos quieren “vivir un día como niños normales”, explican entre sollozos y lamentos. Pero mientras llega ese día para “ser como los otros niños del mundo”, sobreviven como pueden en medio de los escombros dejados por los edificios derruidos por los bombardeos del ejército israelí.

Hernán Zin filma imperturbable y sobriamente la catástrofe perpetrada, dejando hablar a su aire a las niñas y niños. Mohamed recoge en los vertederos plásticos por 5 shekel (1 euro) al día para ayudar a sus padres, que, con un desempleo de más del 45% de la población, no encuentran trabajo. Sondos, una niña de 10 años, cuenta traumatizada que la metralla de un misil le alcanzó y le hirió la barriga, desparramando las tripas. Mahmud desearía entrar en la Resistencia, porque “esto no es vida”, mientras Udai explica desesperado que no puede dormir porque tiene muchas pesadillas desde que vio morir a su hermano de 22 años durante un bombardeo israelí. Y así, uno tras otro, estos temibles “terroristas” van narrando sus carencias y sueños, al tiempo que, impunemente, se va cometiendo un holocausto progresivo de Israel a Palestina.

A continuación os ofrecemos el documental íntegro:


https://ok.ru/video/15746950826580

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