El acuerdo de la sumisión: cómo la tutela israelí enterró la soberanía. Wafica Ibrahim

De Washington a Beirut, un memorando que legaliza la ocupación, desarma la resistencia y viola la Constitución


Wafica Ibrahim es periodista y presentadora de la cadena panárabe Al Mayadeen, con sede en Beirut (Líbano). Desde su incorporación al canal, fundado en 2012, se ha especializado en la cobertura de conflictos en Oriente Próximo, destacando como corresponsal de guerra en Siria y en el sur del Líbano, donde informa desde el terreno con un enfoque cercano a las fuerzas de la resistencia. Su trabajo combina el reportaje en zonas de alto riesgo con la presentación de noticias en estudio, siendo una de las rostros más reconocibles del medio en su cobertura bélica y política regional.

Texto publicado en la red social Facebook

El funesto acuerdo entre el gobierno libanés y el ocupante y agresor que ya saben quien es…

Debido a condiciones particulares me he demorado en explicar a algunos de los amigos interesados el tema del título, desde nuestro punto de vista.. Perdonen lo largo que es.. pero es importante entenderlo desde varios ángulos..

Es muy fácil darse cuenta de que el eje de todo ese acuerdo es una sola cláusula: el desarme de la resistencia (única carta de fuerza que posee Líbano frente a la agresión y la ocupación) por parte de las propias autoridades libanesas. Por tanto, es precisamente lo que Israel y Estados Unidos no lograron mediante la guerra. Todo ese acuerdo depende de algo imposible de implementar en la práctica.

Washington y los de la bandera de dos rayas azules no consideran los acuerdos como el fin de un conflicto, sino como una fase dentro del mismo. Firman cuando les conviene. Por ejemplo, Washington necesitaba un período de calma para asegurar el flujo continuo de petróleo a través del estrecho de Ormuz y para establecer nuevas vías políticas, incluyendo presionar a las autoridades libanesas para firmar el funesto memorando con Is/ra/el. Esto permitiría la separación práctica de los escenarios y transformaría al Líbano en un asunto de negociación independiente, alejado de cualquier ecuación regional más amplia (o sea alejarlo de Irán). Tras establecer estos pasos, Washington retomó una política de presión militar sobre Irán para agotarlo mediante la presión, poner a prueba su preparación e intentar imponer nuevas reglas de enfrentamiento en el Golfo y el Estrecho de Ormuz. Ya ven que Washington no ha comprendido nada… y la respuesta iraní fue rápida, precisa y efectiva, obligando a Trump a recalcular su estrategia en cada ocasión.

En cuanto al Líbano, algunos pensaron que la firma de un memorando con el enemigo por parte del gobierno bastaba para excluir al Líbano de los cálculos regionales (de Irán). No se dan cuenta que los acuerdos se firman, pero en el terreno solo se escribe la voluntad de un pueblo decidido a combatir al ocupante…

Ahora bien, nuestro colega Moussa Assi como siempre, estudió con lujo de detalles lo que él calificó de «Acuerdo de Tutela Israelí sobre el Líbano» y nos ha explicado algunos de sus peligros y cómo enfrentarlos según las experiencias anteriores.

– En términos generales, según las cláusulas de este acuerdo, no habrá una retirada completa de Israel del Líbano. Israel se retirará de ciertas áreas y lugares que no necesita o que podrían constituir puntos débiles debido a las acciones de la resistencia. En cuanto a las áreas restantes, la retirada está supeditada al desmantelamiento total de HIZ/B, comenzando por su armamento, extendiéndose a sus asociaciones benéficas, y culminando con lo que el acuerdo describe como sus «intenciones hostiles» hacia Israel. Sí, lo juro, hasta las intenciones juzgan y quieren erradicar según se establece textualmente en el acuerdo, y pueden consultar el Artículo 5.

– Los ciudadanos libaneses no podrán regresar a sus pueblos y aldeas dentro de la llamada «Línea Amarilla» hasta que Israel tenga la certeza de que Líbano ha desmantelado por completo a HIZ/B, sus asociaciones benéficas e incluso sus intenciones. Aún más extraño o ridículo es hablar de «intenciones», ¿cómo se pueden erradicar las intenciones de rechazo y confrontación hacia Israel de la mente de las personas que sufren de la ocupación y el genoci.d/I/o del ocupante?

– Además, también estipula el funesto acuerdo, que: “no cesarán los ataques israelíes contra Líbano”, porque estos ataques según el Artículo 5, ya se han legitimado dentro del mismo.

– Tampoco habrá reconstrucción de lo bombardeado antes de que HIZ/B y sus instituciones sean desmantelados y sus supuestas intenciones hostiles sean eliminadas, tal como se estipula en sus cláusulas.

– Asimismo, se firmó un acuerdo de seguridad secreto que no se hizo público al inicio aunque ya esté en manos de todo el mundo porque el propio ente israelí lo reveló… Como mínimo, estipula la cooperación en materia de seguridad entre Líbano e Israel para prevenir toda forma de hostilidad hacia éste, ya sea militar o civil, al menos en el sur, y posiblemente en todo el Líbano.

– Anteriormente, hablamos de la experiencia en Cisjordania y la coordinación de seguridad entre la policía palestina e Is//RA**e//l. Lamentablemente hoy con este acuerdo, la situación del Líbano podría empeorar considerablemente en comparación con la de los palestinos en Cisjordania.

– Aún más peligroso es que el acuerdo otorga a Israel el derecho a participar en la futura reconstrucción del Líbano, incluso hasta el punto de modificar los planes de estudios escolares para adaptarlos a la era de la tutela israelí. Pueden consultar el artículo 8 del acuerdo.

– ¿Cómo puede el primer ministro que ha sido un juez internacional aceptar el Artículo 13 de este acuerdo, que estipula el cese de toda demanda y acción negativa por parte de Líbano en foros jurídicos internacionales? Esto prohíbe, de hecho, incluso criticar a Israel o condenar sus ataques contra el Líbano, ya sea en las Naciones Unidas, el Consejo de Derechos Humanos o cualquier otra organización internacional… ¿Y si se comprueba que Is//ra**el fue quien hizo la explosión del Puerto de Beirut, que? no podemos tampoco abrir la boca… debido al funesto acuerdo…

– El Acuerdo este de Washington, en esencia, legitima la hegemonía israelí sobre el Líbano. Esta es la realidad.

– La pregunta ahora es: ¿Qué sucederá con este acuerdo? Jurídicamente hablando, creo que este acuerdo es inválido y caduco de entrada, porque el presidente de la República, quien está constitucionalmente facultado para celebrar tratados, está sujeto a disposiciones constitucionales que prohíben el contacto con el enemigo israelí. Por lo tanto, todos los que participaron en las negociaciones violaron las disposiciones de la Constitución, en particular el artículo 52, que prohíbe el contacto directo con Israel. Por tanto, mientras este artículo permanezca vigente, el acuerdo, desde el punto de vista constitucional, carece de legitimidad. La Constitución debería haberse enmendado o este artículo derogado antes de que comenzaran las negociaciones con Israel. Hablamos aquí de la ley y la Constitución, pero parece que nadie de las autoridades libanesas las respeta, y quienes juraron defender la Constitución fueron los primeros en violarla.

Pero OJO!! si se ignoran la Constitución y el artículo 52, y no se hace nada para contrarrestar el proceso, ese acuerdo será vinculante para Líbano y reconocido internacionalmente, ya que fue firmado entre una autoridad libanesa legítimamente elegida e Israel. Líbano estará entonces obligado a implementar todas sus cláusulas como compromisos internacionales.

La pregunta sigue siendo: ¿Cómo afrontamos este acuerdo? En primer lugar, deben realizarse esfuerzos para revocarlo legalmente, en base a la Constitución. Esta es la principal vía de acción a nivel nacional libanés…

En cuanto a recurrir a las protestas callejeras, esa NO es una opción en este momento. Escuchamos al presidente del Parlamento, Nabih Berri, advertir sobre la posibilidad de que se provoquen conflictos internos sectarios, dado que este acuerdo podría propiciarlos. De hecho, este acuerdo contiene las semillas de la discordia sectaria confesional y, por lo tanto, no debería ser revocado mediante protestas callejeras, al menos no por ahora.

Así pues, las opciones son limitadas, pero existen…

La resistencia, apoyada por sus bases y simpatizantes, tanto chiítas como no chiítas, tales como las fuerzas nacionales y muchos partidos que han declarado su rechazo a este acuerdo, continuará enfrentándose a la ocupación. Esta opción sigue siendo la más eficaz porque enfrentarse a la ocupación hoy permite alcanzar dos objetivos: primero, resistir contra la ocupación, y segundo, revocar el acuerdo de tutela israelí.

También se mantiene la apuesta sobre Irán, porque la prisa en firmar este acuerdo libanes-israelí en Washington, buscaba sobre todo bloquear cualquier entendimiento entre Teherán y Washington con respecto al Líbano. Israel, las autoridades libanesas y una facción dentro de la administración estadounidense, representada por el secretario de Estado Marco Rubio, intentaron separar la postura libanesa de la iraní… Divide y vencerás…

Por lo tanto, Irán debe hacer cumplir la primera cláusula de su Memorando de Entendimiento con los EE.UU., que estipula el cese total de la guerra en el Líbano, garantizar su soberanía sobre todo su territorio nacional y continuar las conversaciones con Estados Unidos, representado por el vicepresidente Jay D. Vance, sobre la retirada israelí en un plazo de sesenta días. Este plazo de sesenta días es el tiempo durante el cual continuarán las negociaciones de retirada, aunque el acuerdo en sí no contiene ninguna disposición explícita al respecto de la retirada.

La esperanza de recuperar territorio libanés y el regreso de los sureños a sus hogares se ha vuelto más difícil tras este funesto acuerdo, sí… pero no está perdida.

Los sureños han soportado duras experiencias desde 1982 hasta hoy y aun así regresaron a su tierra. Esta vez también regresaremos a nuestros hogares a pesar de sus narices…

OJO: la mirada sensacional y derretida de la hábil e inteligente negociadora de las autoridades libanesas para con Marco Rubio es bien significativa… y explica mucho…

Wafica Ibrahim

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