El «Gran Israel» es todo fake: nunca existió – Alfredo Jalife | En Aladetres nº 184

El Ocaso de un Orden y el Alba de los Monstruos. Entrevista al Dr. Alfredo Jalife Rahme en Alade3

EL MUNDO YA NO ES EL QUE CONOCÍAMOS

El Dr. Alfredo Jalife, uno de los geopolitólogos más lúcidos y controvertidos en habla hispana, disecciona en esta entrevista el tablero global de la posguerra fría. Sin concesiones ni corrección política, Jalife habla sin tapujos del declive de Estados Unidos, la consolidación del eje Rusia-China-Irán, el poder oculto del sionismo evangélico, la secta Chabad Lubavitch y el papel de México como «la Ucrania de América».

Una sinopsis editorial que no deja títere con cabeza y que te obliga a replantearte todo lo que creías saber sobre geopolítica, religión y poder financiero.

"El viejo mundo no acaba de morir y el nuevo no acaba de nacer... mientras los monstruos ya están aquí" (Antonio Gramsci).

Entrevista realizada en el canal de YouTube @aladetres_, el pasado 14 de mayo de 2026.


Una Geopolítica de la Transición y la Hipercomplejidad

La entrevista al Dr. Alfredo Jalife se erige como un análisis lúcido y provocador de la coyuntura geopolítica actual, enmarcada en una crisis de civilización que trasciende la mera alternancia de poderes. Su discurso, denso y multidisciplinario, parte de una premisa fundamental: el mundo ya no se rige por el orden unipolar diseñado tras la Segunda Guerra Mundial, sino que transita por un «interregno» —parafraseando a Gramsci— donde el viejo orden no acaba de morir y el nuevo no acaba de nacer, dando lugar a fenómenos y monstruos geopolíticos. Jalife sostiene que la clave para comprender este caos aparente reside en la estabilidad estratégica tripolar, un tablero de ajedrez donde Estados Unidos, Rusia y China son los grandes jugadores, y cuyas alianzas y conflictos determinan el devenir global.

Para Jalife, la guerra en Ucrania y el reciente conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán no son eventos aislados, sino manifestaciones de una lucha más profunda por la hegemonía y un reflejo del declive estadounidense. El error estratégico de Washington, según su análisis, fue forzar la creación de un G2 de facto entre Rusia y China, una alianza que se ha mostrado más sólida de lo que los estrategas occidentales anticiparon. La resistencia de Irán, con el uso efectivo de misiles hipersónicos y el cambio a sistemas de navegación chinos (Beidou), no es solo un éxito militar táctico, sino la consolidación de un eje que desafía el dominio de la OTAN y expone las vulnerabilidades de las superpotencias tradicionales.


1. El Declive de Estados Unidos y la Nueva Guerra de Suministros

El Dr. Jalife describe un Estados Unidos en declive multifactorial, aunque sigue siendo una superpotencia. Este ocaso no es lineal, sino que se manifiesta en áreas clave. Militarmente, la guerra de Ucrania demostró los límites de la OTAN y la efectividad de los misiles hipersónicos rusos, chinos e iraníes, ante los cuales los portaaviones estadounidenses son vulnerables. El Pentágono, según cita, ha reconocido la superioridad de China en inteligencia artificial militar y ciberseguridad.

Sin embargo, el verdadero punto de inflexión, a juicio de Jalife, es el económico y geológico. La guerra de Irán es, en esencia, una guerra por el petróleo y los recursos estratégicos. Introduce un concepto crucial: la «maduración» del petróleo. Distingue entre el petróleo convencional, con una meseta productiva de unos 20 años, y el petróleo de fracking (como el de Texas), que es de maduración corta (5 años) y se está agotando. Este es el motor que explica el interés de Estados Unidos en el norte de México (rico en gas esquisto) y otras regiones, materializado en conceptos como el «Greater America». El control del estrecho de Ormuz por parte de Irán no es solo un acto de defensa, sino un golpe geoeconómico que busca alterar el equilibrio de poder, afectando los precios del petróleo y las finanzas globales, golpeando el petrodólar y elevando el petroyuan.


2. La Geopolítica de la Fe: Sionismo y sus Ramificaciones

Uno de los ejes más controvertidos y centrales del análisis de Jalife es la disección del sionismo y su influencia en la política mundial. Desmitifica la narrativa de un bloque judío monolítico y propone una clasificación tripartita del sionismo, cada uno con actores y objetivos distintos:

  1. El Sionismo de Herzl: El movimiento fundacional que buscaba un hogar para el pueblo judío, cuyos primeros líderes (jázaros, de origen turco-mongol) no eran semitas.
  2. El Sionismo Revisionista de Jabotinsky: Un sionismo más agresivo, del cual el padre de Netanyahu fue un pilar. Su objetivo final es el «Gran Israel», un proyecto que Jalife califica de «fake» o ficticio, pues nunca existió históricamente, pero que busca expandir las fronteras de Israel desde el Éufrates hasta el Nilo.
  3. El Sionismo Evangélico: Considerado por Jalife como el más poderoso demográficamente (con hasta 50 millones de adeptos en EE.UU.). Este grupo, que incluye figuras clave del gobierno de Trump como Hegseth o Pompeo, busca acelerar la segunda venida de Cristo, lo que teológicamente requiere la restauración del Gran Israel. Esta agenda, según Jalife, es la que explica el apoyo incondicional de la administración Trump a las políticas de Netanyahu.

A este análisis añade un elemento más oscuro: el poder de la secta cabalística de Chabad Lubavitch. El Dr. Jalife la señala como el grupo que controla las finanzas y la comunicación global, y enumera a sus presuntos miembros más prominentes: Ariel Sharón, Benjamín Netanyahu y Volodímir Zelenski. Al asociar a esta secta con escándalos «pediátricos» y rituales satánicos, Jalife teje una narrativa donde la política internacional no es solo un juego de poder, sino también de influencias espirituales ocultas, lo que sitúa su análisis en la frontera entre la geopolítica crítica y la teoría de la conspiración.


3. La Guerra de la Información y el Control Mediático

Un pilar del poder que Jalife identifica es el control de los medios de comunicación. Afirma rotundamente que «Israel controla prácticamente todos los medios del mundo occidental», y que esta dominación es la base de su poder, ya que manipula la narrativa histórica y política a su favor mediante la técnica de la Hasbara, que él define como desinformación. El control de los grandes medios ha permitido, según su análisis, etiquetar como «antisemita» cualquier crítica al sionismo, a pesar de que los críticos (como él mismo, que se declara «cuatro veces semita») cuestionan a los propios jázaros y no a los semitas.

La emergencia de los medios alternativos, que denunciaron el genocidio en Gaza, supone para Jalife un punto de inflexión. Estos medios están erosionando el control narrativo tradicional. La entrevista, al circular por plataformas alternativas, se convierte en un acto de resistencia informativa, ofreciendo una versión de la realidad que contradice el relato oficial.


4. El Eje del Sur Global y la Nueva Identidad de México

Frente al bloque occidental liderado por Estados Unidos y el sionismo, Jalife identifica un incipiente Sur Global, cuyos pilares son las civilizaciones de China, India y el mundo islámico. Este bloque se articula en torno a los BRICS y a una creciente hostilidad hacia la hegemonía occidental. Dentro de este contexto, México aparece como un país sumamente vulnerable y «la Ucrania de América». Critica la política exterior mexicana por ser «xinófoba» y estar subordinada a los intereses de Estados Unidos, el Mossad y BlackRock.

Sin embargo, su análisis sobre México adquiere un matiz esperanzador al recurrir al concepto de «civilización» y «cultura». Frente a la amenaza de la balcanización y la colonización económica, Jalife propone que la verdadera fuerza de México reside en su identidad cultural profunda: el guadalupanismo. Argumenta que esta devoción, que une a más de 160 millones de mexicanos a ambos lados de la frontera, es una «necesidad ontológica» que podría ser el motor de una «segunda independencia» y un resurgimiento civilizatorio. Aunque reconoce que la élite política ha sido mal asesorada a nivel internacional, ve en la cultura popular y en la diáspora mexicana un potencial demográfico y espiritual que podría redefinir el rol del país en el nuevo orden mundial.


Conclusión: El Interregno y los Monstruos

La entrevista concluye con la contundente imagen de un mundo en un «interregno», donde los monstruos ya han surgido. El Dr. Jalife advierte sobre la llegada de nuevas armas, como las «bombas de inteligencia artificial», que podrían hacer obsoletas a las nucleares y ser controladas por nuevas élites tecnológicas (como las de Palantir). La geopolítica se ha vuelto hipercompleja y ya no puede entenderse con las viejas dicotomías de izquierda y derecha.

En este escenario de incertidumbre, su mensaje final es un llamado a la conciencia: la batalla no es solo militar o económica, es civilizatoria y espiritual. El destino de América Latina, y de México en particular, dependerá de su capacidad para reconocer su propia identidad y navegar en este nuevo mundo de alianzas cambiantes, donde los jugadores ocultos y las fuerzas teológicas juegan un papel tan determinante como los ejércitos y los mercados.


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