La jugada final de Irán: el cerco regional que deja a Israel sin cobertura

Irán juega su carta final, comienza la pesadilla de Israel

En el programa del pasado 23 de agosto en el canal de Nima R. Alkhorshid Dialogue Works, el analista Pravin Sawhney nos ha ofrecido una visión lúcida y profunda sobre los acontecimientos que están reconfigurando el tablero geopolítico de Asia Occidental y Meridional. Lejos del ruido mediático occidental, lo que emerge es un cambio estructural de gran calado: el tránsito de un orden unipolar basado en la seguridad absoluta, hacia un nuevo paradigma de seguridad colectiva y marcos regionales autónomos.

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Pravin Sawhney es un analista de defensa y seguridad con base en India. Sirvió durante 13 años como oficial del Ejército de la India antes de dedicarse al periodismo especializado en asuntos estratégicos. Fue corresponsal para Jane’s International Defence Review y ha trabajado en medios como The Times of India e Indian Express. Es fundador y editor de la revista FORCE, especializada en seguridad nacional y defensa. Ha sido visiting fellow en el RUSI de Londres y en los Laboratorios Nacionales Sandia de EE.UU. Es autor de varios libros sobre estrategia militar, geopolítica y tecnología aplicada a la defensa. Sus análisis cubren el conflicto en Asia Occidental, el papel de Pakistán y el ascenso de China. Sawhney mantiene una postura crítica con la política exterior de la administración estadounidense y aboga por marcos de seguridad colectiva en el sur de Asia. También es un activo divulgador en redes, donde ofrece perspectivas alternativas a las de los medios occidentales.


Nima R. Alkhorshid – Dialogue Works Español

El corazón del cambio: seguridad colectiva frente a seguridad absoluta

Sawhney nos ha recordado que el llamado «Acuerdo de Defensa Conjunta» —en el que Pakistán, Arabia Saudí y Turquía son piezas centrales— no es un pacto militar al estilo de la OTAN. Mientras que la Alianza Atlántica se sostiene sobre el concepto de seguridad absoluta —una lógica de suma cero donde la seguridad de unos se construye a expensas de otros—, este nuevo mecanismo se inspira en el artículo 51 de la Carta de la ONU y promueve la seguridad colectiva: un enfoque donde la seguridad de un Estado no se logra en detrimento del otro, y donde la disuasión y la defensa se articulan en torno al desarrollo y la negociación.

Este enfoque, tal como nos ha explicado Pravin, es el mismo que subyace a la alianza estratégica entre Irán y Rusia, y encarna lo que muchos denominan el Nuevo Orden Mundial. Un orden multipolar donde potencias como China y Rusia respaldan la autonomía estratégica de las naciones de Asia Occidental frente a la hegemonía estadounidense.

El papel de Pakistán y la expansión del modelo

Lo más revelador de la conversación ha sido constatar cómo Pakistán está emergiendo como el principal impulsor de este modelo fuera de Asia Occidental. Desde la cooperación militar con Somalia en el continente africano, hasta su creciente influencia en Asia Meridional, Pakistán está tejiendo una red de alianzas que desafían el aislamiento geopolítico que India ha generado al abandonar la SAARC en 2014.

Bangladés, con su nuevo gobierno, ha mostrado interés en sumarse a este pacto, lo que supone un giro histórico. No olvidemos que Bangladés, India y Pakistán comparten un mismo origen subcontinental. Que Bangladés —separado geográficamente de Pakistán por todo el territorio indio— esté considerando esta adhesión, evidencia el profundo cambio en las percepciones de seguridad en la región. Para India, esto representa una seria amenaza, especialmente en el estratégico corredor de Siliguri, el «cuello de pollo», su única conexión terrestre con el noreste del país.

Turquía, Israel y la falacia de la guerra

En cuanto a las tensiones entre Turquía e Israel, Pravin ha sido contundente: no cree que Turquía entre en guerra con Israel. Israel, según su análisis, busca deliberadamente provocar a Turquía para arrastrar a Estados Unidos al conflicto, pero el ejército israelí está sobreextendido, agotado y con un arsenal insuficiente. Sin el paraguas del Mando Central estadounidense, Israel carece de capacidad militar real para enfrentarse a Turquía, cuyas capacidades militares y productivas son muy superiores.

Además, Sawhney ha señalado la hipocresía de algunos países del Golfo que, mientras emiten declaraciones de apoyo a Palestina, mantienen inversiones y vínculos con Israel, y han cortado lazos comerciales con Irán, pese a ser este su segundo socio comercial. Esta duplicidad, a su juicio, solo debilita la causa palestina.

Estrecho de Ormuz: el epicentro de la guerra económica

Uno de los puntos más esclarecedores ha sido el análisis de la guerra económica que Estados Unidos —a través de la administración Trump— está librando contra Irán en el estrecho de Ormuz. Pravin ha subrayado que Estados Unidos no tiene opciones militares viables: sus bases en la región están dañadas, su logística se ha replegado a Diego García, y sus arsenales de interceptores y misiles están agotados.

Por el contrario, Irán controla el estrecho y cuenta con rutas alternativas —terrestres a través de Pakistán, ferroviarias desde China, y marítimas por el Caspio con Rusia— para sortear el bloqueo. Además, ha dejado claro que responderá atacando la infraestructura económica estadounidense en los países del Golfo.

La declaración de JD Vance sobre el posible fin del dólar como moneda de reserva mundial, y el anuncio de que Irán cobrará tasas por el paso de buques, apuntan a un escenario inevitable: el fin del petrodólar. Y con él, la hegemonía financiera de Estados Unidos.

El declive de la diplomacia estadounidense

Pravin ha sido especialmente crítico con la ausencia de diplomacia en la administración Trump. El intento fallido de negociación en Islamabad el pasado 11 de abril, donde la delegación iraní acudió preparada y la estadounidense —liderada por JD Vance— no mostró seriedad, es un síntoma de que Washington ha abandonado el arte del diálogo.

El envío de Jared Kushner, un hombre sin experiencia diplomática, para tratar asuntos de seguridad regional, es la prueba de que la administración estadounidense no comprende la magnitud de los cambios en curso.

Conclusión: un mundo en transición

Lo que Pravin Sawhney nos ha transmitido es que estamos asistiendo a un cambio de época. La guerra en Asia Occidental no es un conflicto prolongado como Vietnam o Afganistán; es una guerra convencional entre potencias con capacidad militar del siglo XX y del siglo XXI, donde Estados Unidos está perdiendo posiciones.

El objetivo de Irán —expulsar a las fuerzas estadounidenses de la región y consolidar un marco regional de seguridad colectiva— está cada vez más cerca. Pakistán está asumiendo el rol de conector entre Asia Occidental, Meridional y África, mientras China y Rusia respaldan este nuevo orden.

La pregunta ya no es si Estados Unidos se retirará de Asia Occidental, sino cuándo y en qué condiciones. Y todo indica que Trump no tendrá más remedio que hacerlo, dejando atrás un imperio degradado y un mundo que ya no reconoce su autoridad.

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