DAR VOZ A PALESTINA, NEGARSE A CALLAR

Asier y Youssef, el compromiso internacionalista frente al juicio mediático, la criminalización de la solidaridad y la guerra cognitiva.

Balaklava en Canal Red: “Nos han detenido por dar voz a los SIN VOZ”




Asier y Youssef, dos militantes solidarios con Palestina, relatan en Canal Red el proceso judicial que afrontan y las consecuencias personales de una operación antiterrorista.

El programa Balaklava, de Canal Red, da voz a Asier y Youssef, dos jóvenes detenidos en junio de 2026 en el marco de una investigación por su presunta vinculación con Hezbolá. En libertad provisional, con los pasaportes retirados y pendientes de juicio, ambos exponen su versión de los hechos y cuestionan unas acusaciones que consideran desproporcionadas, vinculadas a su actividad política y a la difusión de información sobre la resistencia palestina.

Más allá de su caso particular, el testimonio plantea una cuestión que merece atención: dónde termina la persecución legítima de los delitos y dónde comienza el riesgo de criminalizar la solidaridad política. Porque las acusaciones deben investigarse y someterse a la justicia, pero la presunción de inocencia no puede quedar anulada por los titulares, ni la solidaridad con un pueblo sometido a una violencia devastadora convertirse, por sí sola, en motivo de sospecha.

Escuchar su testimonio no significa sustituir a los tribunales, sino recordar que ningún juicio debería celebrarse de antemano en los medios de comunicación.


Hay testimonios que hablan de un proceso judicial y, al mismo tiempo, nos obligan a mirar más allá de sus protagonistas. Dos jóvenes activistas internacionalistas comprometidos con la causa palestina relatan cómo su militancia, su actividad pública y su voluntad de dar visibilidad a la resistencia de un pueblo sometido a una violencia devastadora se han convertido, según denuncian, en el centro de una investigación antiterrorista que condiciona hoy sus vidas.

En sus palabras hay algo que trasciende las acusaciones y las consecuencias personales del procedimiento: la respuesta humana de quienes entienden el internacionalismo como una responsabilidad que no termina en las fronteras propias. Dar voz a quienes sufren el genocidio en Palestina, mantener vínculos de solidaridad con sus comunidades, apoyar iniciativas destinadas a mejorar las condiciones de vida de la población refugiada y negarse a reducir a un pueblo a la condición de víctima inerme forman parte, para ellos, de un mismo compromiso. Un compromiso que afirman no estar dispuestos a abandonar.

Pero el testimonio también nos enfrenta a una cuestión fundamental: ningún juicio debe celebrarse de antemano en los medios de comunicación. La difusión de acusaciones, su asociación inmediata con el terrorismo y la construcción de una imagen pública antes de que exista una resolución judicial pueden imponer una condena social anticipada, cuyas consecuencias no desaparecen necesariamente con una eventual absolución. La presunción de inocencia no es una formalidad jurídica: es una garantía que debe proteger a las personas también frente al poder de los relatos mediáticos.

Aquí aparece una dimensión que conecta directamente con nuestras habituales reflexiones sobre la guerra cognitiva: la capacidad de condicionar la percepción, establecer quién merece ser escuchado y delimitar qué solidaridades pueden expresarse sin exponerse a la sospecha. Cuando la presión judicial y mediática se traduce en miedo a hablar, organizar actos, difundir información o mantener relaciones de solidaridad internacional, sus efectos pueden ir mucho más allá de los afectados directos. El temor se extiende, la prudencia se convierte en silencio y el silencio termina debilitando la movilización colectiva.

No es necesario demostrar una orden explícita de censura para comprender el efecto disuasorio que puede producir esa dinámica. Basta con que cada persona empiece a preguntarse cuánto puede costarle expresar públicamente sus convicciones. La autocensura se convierte entonces en una forma de desmovilización: ya no hace falta impedir cada palabra si se consigue que quienes podrían pronunciarlas opten por callar.

Escuchar a Asier y Youssef no significa anticipar el resultado de su proceso ni sustituir la investigación judicial por otro veredicto. Significa reconocer su dimensión humana, atender a su testimonio y defender un principio inseparable de cualquier sociedad que aspire a ser libre: el derecho a solidarizarse, a expresarse y a pensar por cuenta propia no puede quedar sometido a la condena pública anticipada ni al miedo como mecanismo de disciplina social.

Cuando dar voz a quienes sufren se convierte en motivo de sospecha, lo que está en juego no es solamente la situación de dos personas. También lo está la capacidad de una sociedad para escuchar, discernir y actuar sin renunciar a su propia conciencia.

Comité de Apoyo a Irán Iberia, 26 de octubre de 2026: a 4 meses y diez días de las detenciones de Youssef y Asier.

Referencias a este caso publicadas en nuestras páginas:

https://comiteapoyoiran.com/persecucion-mentiras-y-detenciones-a-dos-miembros-de-iranekin-bat-euskal-herria

Represión, mentiras y detenciones. Dos miembros de Iranekin Bat Euskal Herría, detenidos y en la Audiencia Nacional

MACARTISMO EN EL SIGLO XXI: CUANDO EL ABC Y EL CONFIDENCIAL DIFAMAN DESDE SUS PANFLETOS – Comité de Apoyo a Irán – Iberia


Asier Herranz – Youssef Brahim – Comité de Apoyo a Irán – Iberia

La paradoja española: reconocer a Palestina mientras se persigue a quienes la defienden

Youssif y Asier en Libertad – Comité de Apoyo a Irán – Iberia


Asier y Youssef: España reconoce a Palestina pero persigue activistas – Comité de Apoyo a Irán – Iberia


https://comiteapoyoiran.com/inperialistek-irani-ez-diote-barkatzen-historian-palestinar-erresistentzia-gehien-lagundu-duen-gobernua-izatea/


Hasbara «a la española»: El periódico fascista «ABC», a base de mentiras tergiversa la actividad de Iranekin Bat – Comité de Apoyo a Irán – Iberia


Represión, mentiras y detenciones. Dos miembros de Iranekin Bat Euskal Herría, detenidos y en la Audiencia Nacional – Comité de Apoyo a Irán – Iberia


¡La lucha del Eje de la Resistencia no es terrorismo! – Comité de Apoyo a Irán – Iberia


Colonos judíos en trenes españoles; los crímenes de CAF en Palestina – Comité de Apoyo a Irán – Iberia


Callar ante el genocidio no es una opción, ya que la neutralidad es complicidad. Youssef Brahim – Comité de Apoyo a Irán – Iberia


La solidaridad se convierte en delito: el precio de hablar – Comité de Apoyo a Irán – Iberia


El poder necesita cerrar filas con la agenda geopolítica de la OTAN e Israel – Comité de Apoyo a Irán – Iberia


Cuando la solidaridad se convierte en sospecha – Comité de Apoyo a Irán – Iberia


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